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CONSTRUCCIONES PÚBLICAS. Hospital de San Sebastián.
Reseña
Histórica.
"A lo largo de la Edad Media y muy especialmente, durante los siglos XIV y XV florecieron en todo el territorio peninsular numerosos centros hospitalarios y de albergue. Por lo general estos no se limitaron a la atención de enfermos, sino que también sirvieron para cobijo de pobres y necesitados, así como de alojamiento para transeúntes indigentes. Las frecuentes epidemias y enfermedades que asolaban las tierras castellanas por aquel entonces obligaron a que en la mayoría de las localidades se fomentara la creación de hospitales y cofradías que sirvieran para paliar los estragos de tales situaciones. Palma no escapó de tales circunstancias y es por ello que en los inicios del siglo XV va a contar con al menos tres hospitales diferentes bajo la advocación de San Sebastián, uno, de San Bartolomé, otro y al Cuerpo de Dios, el tercero. Un siglo después, habían sido fundados dos hospitales más: el de Santa María de la Coronada y el de La Caridad" (OSTOS, 1991). Es difícil establecer una fecha para el comienzo de este Hospital, "Documentalmente no tenemos noticias ciertas de quién fue su fundador ni de la fecha de fundación" (VERDÚ, 1988). No obstante, y después de los últimos estudios realizados sobre los documentos del Archivo del Hospital de San Sebastián que comprende los años desde 1345 a 1508, puede afirmarse que: "Así, 1425 y más concretamente el testamento de Juan González de Constantina marca el momento fundamental de la andadura de este Hospital y no sólo porque sea la primera vez que se tiene conocimiento de la existencia de este Hospital, sino porque en dicho testamento el Hospital de San Sebastián va a ser instituido como heredero universal de todos aquellos bienes, que por herencia o por propia adquisición, constituía un valioso patrimonio en propiedades rústicas y urbanas de las villas de Palma y Peñaflor, y en menor medida de Hornachuelos" (OSTOS, 1991).
"Las Ordenanzas primeras de la Bula de 1508, fijaban el copatronato del Hospital entre los Condes de Palma y el Concejo de la Villa, los cuales libremente pueden administrar su hacienda. Asímismo exime a esta institución de toda visita, corrección, jurisdicción y superioridad del Obispo de Córdoba, claúsula esta que dió origen en 1540 a un pleito con el antedicho Obispo" (VERDÚ, 1988). "Los Condes de Palma dieron a este Hospital las segundas ordenanzas, fechadas en 14 de febrero de 1512" (VERDÚ, 1988). "En 1699 están fechadas las terceras Ordenanzas otorgadas por el Conde que fueron objeto de pleito y discusión sobre su validez" (VERDÚ, 1988). Como podemos deducir, las relaciones entre los copatronos no siempre fueron lo cordiales que sería de desear: "Así en 1891, por Real Orden, se dispone la inmediata reposición del Duque de Híjar en su cargo de copatrono, tras haber sido separado de éste por el Alcalde de la Villa..." (VERDÚ, 1988). En este sentido sí fueron bien recibidas las de 1788, que aún estaban en vigor en 1941. "La Real Orden de enero de 1914, fue la que clasificó de Beneficencia Particular al Hospital, confirmando la constitución de la Junta de Patronos compuesta por el Alcalde de Palma, cura Párroco (representante del Duque de Híjar), el regidor (Interventor del Ayuntamiento) y el secretario del mismo, fijándose la obligación de dicha Junta de rendir cuentas y presentar presupuesto anual al protectorado" (VERDÚ, 1988). Durante la Guerra Civil el Hospital fue convertido en: "Hospital de sangre para el pueblo" (VERDÚ, 1988), hasta la toma de Palma por los nacionales. En el otoño del año 1939 fue convertido en hospital militar para enfermos de guerra. En 1940 se vuelve a la normalidad con la entrega al Alcalde del local y enseres de lo que fue el hospital militar.
Por otro lado, citar a los bienhechores del Hospital cuyos nombres están íntimamente ligados con su historia. Así, junto al anteriormente nombrado Juan González de Constantina; Doña Ana de Santiago, que testó en 1575 a favor del Hospital, siendo junto al anterior los legados más importantes. Resaltar también a dos comunidades de religiosas vinculadas al último periodo histórico de este Hospital: Las Hermanas Siervas de Jesús de la Caridad desde 1889 y las Hermanas Salesianas del Sagrado Corazón desde 1942.
Del interior de la iglesia de este antiguo Hospital, destacan: Los más antiguos retablos conservados en Palma "que se encuentran en la Capilla de Jesús Nazareno del Hospital de San Sebastián. Se trata de dos altares de escasa entidad que revisten, respectivamente, el arco de acceso al camarín del titular de la capilla y un nicho. Ambos debieron hacerse hacia 1672" (AROCA, 1992). El segundo de estos retablos aparece "decorado con ocho lienzos pegados sobre tabla con diferentes asuntos de la vida de la Virgen" (PALENCIA, 1992). El llamativo retablo mayor "de mediados del XVIII, que se estructura en banco, un cuerpo con tres calles y ático semicircular. La ausencia de policromía -pues el retablo nos ha llegado en el color de la madera- contribuye a atemperar el carácter barroco de esta obra" (AROCA, 1992). Parece ser que éste sufrió daños durante los sucesos que siguieron al levantamiento militar de 1936, siendo restaurado por un ebanista local de forma inmediata. Tales desperfectos y los resultados de la restauración son hoy difícilmente apreciables. La anteriormente nombrada Capilla del Nazareno que "se halla revestida, casi hasta la mitad de sus muros, con azulejos de 1672. En ellos, sobre un fondo amarillo, se entrelazan angelotes, aves y decoración vegetal que enmarcan paneles con dibujos geométricos" (SEQUEIROS, 1992). A esta capilla se accede desde la nave de la iglesia a través de una reja de hierro forjado fechada igualmente en ese año. En cuanto a las pinturas "en la iglesia del Hospital de San Sebastián y del siglo XVIII destacan el "Descendimiento" de carácter flamenco que ostenta el ático del retablo mayor, y el "Crucificado", la "Deposición del Cuerpo de Cristo" y la "Resurrección" que decoran paredes y techo de la Capilla de Jesús Nazareno..." (PALENCIA, 1992).
De la orfebrería conservada en esta iglesia podemos resaltar:
La cruz del Nazareno "del siglo XVII, que está revestida
por guarnición de plata con ornamentación floral y relieves
alusivos a la Pasión, y que fue realizada por Diego Gallego en
1691" (SEQUEIROS, 1992). En ella aparece grabada la siguiente
leyenda:
Diego de Santiago Colmena
Y "la magnífica peana barroca del Nazareno, del siglo
XVIII" (SEQUEIROS, 1992). En cuanto a los exteriores, "son muy interesantes y prácticamente no han sufrido modificaciones, siendo en ellos donde mejor se aprecia el gótico del edificio. Sus muros se rematan en apretada hilera de dobles ménsulas, coincidentes también en esto con Santa Clara" (RIVAS, 1992). Una peculiaridad a resaltar es la de "un tipo muy original de espadaña de dos cuerpos que se impuso en Palma durante el siglo XVIII, con las obras de Santa Clara y Santo Domingo, perpetuándose hasta el siglo siguiente en el Hospital de San Sebastián; los tres ejemplos presentan una sola arcada en cada cuerpo, aunque lo más característico de ellas es su riqueza cromática, debido al uso del ladrillo rojo y los azulejos multicolores" (RIVAS, 1982). Aunque la fecha que figura en la espadaña es la de 1859, se procuró emular las de los edificios anteriormente reseñados. Destaca también una ventana con la superficie interior del arco "ornamentado con labores ojivales y las enjutas de azulejo cortado, remendado con azulejos más modernos" (RAMÍREZ DE ARELLANO 1983). La decoración del intradós de esta ventana coincide totalmente con la que tiene el arco del interior de la iglesia que separa la cabecera de la nave. El contrafuerte que hay junto a la ventana está decorado en su parte superior por "arquillos de ladrillo y aplicaciones de azulejos" (RAMÍREZ DE ARELLANO, 1983). Junto a la iglesia "hay un bello claustro con dos cuerpos de arquerías de medio punto labradas en ladrillo..." (RIVAS, 1992). La crujía Este presenta arcos rebajados, "esto indica que es la más antigua del recinto" (RIVAS, 1992). Presenta en la cornisa, a diferencia de las demás, ménsulas de ladrillo, y entre éstas, decoración con azulejos. En el interior de la galería baja, alojando actualmente una ventana, hay una portada de ladrillo con un arco muy rebajado que descansa sobre una estructura que imita pilastras; el alfiz es también de ladrillo para ser visto. "Las
obras continuaron en la primera mitad del Seiscientos..."
(RIVAS, 1992). Construyéndose por entonces las pandas Sur y Oeste
que son las que más semejanzas presentan y finalmente la Norte
que se adosa a un lateral de la iglesia. "A este claustro se accede por un curioso vestíbulo que aún conserva su artesonado primitivo del Quinientos con casetones octogonales" (RIVAS, 1992).
En la planta baja, junto a la galería del lado Sur, apareció
durante las obras realizadas hace algunos años -pues se hallaba
cubierto por un cielo raso- un artesonado de madera en un aceptable
estado de conservación que presenta mayor riqueza decorativa
que los de las galerías bajas del patio; también durante
la limpieza de las paredes se encontraron restos de una numeración
pintada en caracteres romanos. El Archivo. El fondo documental del Hospital de San Sebastián "presenta una documentación muy variada y rica, no sólo por la tipología documental, sino también por los protagonistas de los negocios... Así los documentos conservados en el fondo no son testimonio exclusivo de la vida de éste, sino también nos suministran información de los otros hospitales palmeños de la época" (OSTOS, 1991).
Las Reglas de la Cofradía de Santa María, "que fueron redactadas antes de 1389" (OSTOS, 1991). En este documento se desgranan los requisitos necesarios para ingresar en ella, las obligaciones de los cofrades y las penas por su incumplimiento. Este documento fue objeto de estudio y publicación por Alfonso Rodríguez. Los otros documentos a que hacíamos referencia son "dos litterae colectiva indulgentiarun, expedidos en 1508... En estos se conceden cien días de indulgencias a todas aquellas personas que visitaran el Hospital de San Sebastián en determinadas festividades" (OSTOS, 1991). "La
solemnidad de estos documentos viene resaltada por la decoración
de una orla de flores y la representación en el ángulo
superior izquierdo de la Virgen sentada con el Niño en sus brazos,
en el centro la Verónica y, a la izquierda el martirio de San
Sebastián, bajo cuya advocación estaba precisamente el
beneficiario de su contenido" (OSTOS, 1991). |
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