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| EL
ARCHIVO DE PROTOCOLOS NOTARIALES DE POSADAS: UNA PARTE DE NUESTRA
HISTORIA.
ENTREVISTA CON Mª Dolores Morillo Jiménez
y Manuel Peña Pulido. |
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En la actualidad, el papel
de los Archivos Históricos es cada vez más importante.
Sin embargo, aún atraviesan por dificultades que, progresivamente,
se están subsanando. A lo largo de la geografía andaluza
tienen lugar, cada vez más frecuentemente, iniciativas en
el campo de la recuperación e investigación de los
fondos documentales, intentando cubrir las necesidades de su puesta
en valor, descripción y difusión cultural. Una de
estas iniciativas es la que se refiere al Archivo de Protocolos
de Posadas, uno de los más importantes de la provincia y
esencial para la Historia Palmeña, que ha sido recuperado
para la investigación merced a la colaboración de
los ayuntamientos de los pueblos que tenían documentación
en este archivo, la Junta de Andalucía, la Diputación
de Córdoba y Saxoferreo, que ha contribuido también
económicamente en este interesante proyecto. Pero dejemos
que sean Mª Dolores y Manuel, los profesionales encargados
de su catalogación y limpieza, los que hablen por nosotros
de este preciosísimo fondo:
En primer lugar, nos gustaría que contáseis
a nuestros lectores de dónde parte la iniciativa de recuperar
este fondo documental y cómo se desarrollaron los primeros
pasos para ello.
Mi primer contacto con esta comarca –dice Mª Dolores-
fue a raíz de una publicación que hice en la revista
ARIADNA, en 1995, de unos textos inéditos procedentes del
fondo del Hospital de San Sebastián de Palma del Río.
Ello me llevó a conocer a Antonio León Lillo -en aquel
entonces Director del Patronato Municipal de Cultura-, con quien
mantuve varias conversaciones. Desde un primer momento, informé
a Manuel –compañero de promoción, amigo y actual
compañero de trabajo- de mis andanzas por su pueblo y desde
un principio me acompañó en mis visitas a Palma.
La idea surgió de Antonio León Lillo quien, sabiendo
nuestra formación y nuestras inquietudes por recuperar aquellos
fondos documentales que se encuentran depositados en lugares inapropiados
y que por falta de tratamiento (limpieza, descripción, clasificación,
instalación) no pueden ser consultados por la comunidad investigadora,
nos informó de la gran riqueza y del estado del Archivo Notarial
de Posadas.
A partir de ahí, con el decidido apoyo del Patronato Municipal
de Cultura de Palma del Río, nos pusimos en contacto con
el Ayuntamiento de Posadas y, a través de éste, con
el notario de dicha localidad, custodio de estos fondos . Así
pudimos ver el depósito donde se encontraba la documentación.
Realizamos un proyecto para recuperar los fondos que se contenían
en él y aquí estamos. |
Hacednos
una panorámica general sobre qué contiene este archivo,
la procedencia de sus fondos, etcétera.
Se trata de un fondo documental muy rico. Como archivo notarial
de distrito, al ser Posadas cabeza del partido judicial, contiene
documentación de varios pueblos y aldeas de la comarca:
Palma del Río, Posadas, Hornachuelos, La Carlota, San Sebastián
de los Caballeros y El Carmen. Hasta 1862, año de la Ley
del Notariado, la documentación estaba en la localidad
donde se produjo pero, con la creación de los partidos
juciales en este año, toda la documentación pasó
a Posadas. Es a partir de este año cuando la documentación
expedida en La Carlota, Palma del Río, Guadalcázar,
Almodóvar del Río y Hornachuelos se encuentra unida,
formando legajos cuyo principio de procedencia es Posadas.
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Al ser un archivo
notarial, la mayor parte de su documentación corresponde
a los libros de escrituras protocolarizadas, es decir a los
protocolos notariales. El contenido de estos libros se refiere
a todos los negocios privados que los particulares realizaban
ante los escribanos públicos (equivalente a la figura
del notario actual), es decir, desde una venta de tierras, un
contrato con un escultor, un poder para cobrar una deuda, un
perdón por un delito o falta hasta un testamento, por
poner unos pocos ejemplos de la gran tipología documental
que se encuentran en esta documentación. Pero no sólo
podemos hallar esto, pues los escribanos públicos en
la provincia de Córdoba también tenían
potestad para actuar en el ámbito judicial, por lo que
encontramos expedientes judiciales, de lo que sería al
equivalente de los juzgados de primera instancia, y en el ámbito
concejil.
La cronología de este fondo documental comienza en 1526
y llega hasta nuestros días. Nosotros sólo tratamos
la documentación de carácter histórico
–aquella que tiene al menos 100 años de antigüedad-,
por lo que terminaremos nuestro trabajo en el año 1899.
¿En qué estado encontrásteis
el archivo de protocolos?
Este fondo se encuentra actualmente en una de las dependencias
de la notaría que regenta don Pedro Antonio Mateos Salgado.
La documentación está dispuesta en estanterías,
sin responder a ninguna clasificación, producto del traslado
a que se vio sometida desde la antigua Casa de la Cultura de
Posadas.
Los legajos se encuentran, en general, en un mal estado de conservación
producto de su estancia en la Casa de la Cultura y en un patio
de una casa de vecinos –según nos han informado-
donde estuvieron apilados al aire libre, en contacto con animales
y sufriendo varias inundaciones. Producto de todo ello, los
legajos presentan heridas producidas por humedades, hongos,
bacterias y anóbidos (bien las galerías que hacen
o corriendo entre los folios) e incluso telarañas y excrementos
de aves y roedores; algunos, por esta mezcla de agua y tinta
de la escrituras, se han hecho un verdadero bloque compacto
que es imposible de abrir hasta que los restauradores encuentren
un medio para ello y, en otros, encontramos muestras de cómo
los ratones hicieron allí sus nidos, destruyendo las
hojas con sus incisivos.
Por el contrario, también encontramos legajos que presenta
un buen estado de conservación, creemos que porque ellos
tuvieron el privilegio de no ser atacados por la humedad ni
por esta flora y fauna archivística.
¿En qué ha consistido vuestra labor
como especialistas en archivística y documentación?
Al ver la situación en la que se encontraba el depósito,
realizamos un proyecto estructurado en cuatro fases.
La primera iba encaminada a saber qué contenía
ese depósito, por lo que decidimos hacer un inventario
somero y provisional que nos indicara el número total
de legajos que íbamos a tratar y el porcentaje generado
por cada localidad. Otro factor que hacía primordial
tener este inventario provisional fue la imposibilidad de trabajar
en la notaría por falta de espacio, de manera que hemos
tenido que llevar, gradualmente, la documentación a una
de las oficinas del Ayuntamiento de Posadas. Allí la
tratamos y, una vez que han sido metidas en sus respectivas
cajas, la devolvemos al archivo de la notaría.
El segundo paso, y uno de los más delicados, consistió
en la limpieza y protección de los legajos para su ubicación
en cajas. Esta tarea conllevó también la limpieza
de las estanterías y del recinto donde se encuentra depositada
la documentación. Con esta limpieza de los legajos pretendemos
frenar el deterioro en que se encontraban los legajos y con
la protección, mediante papel tisú y cartulina,
prevenir que la contaminación pase a aquellos legajos
que estan mejor conservados.
El tercer paso, a la limón con el segundo, consiste en
una descripción física y del contenido de cada
legajo, que queda reflejado en un inventario somero y cuidadoso,
al que se podrá acceder bien de forma impresa o bien
a través de la base de datos que hemos creado, a semejanza
de la usada en el Archivo Histórico Provincial de Córdoba
para mantener, así, una normalización. Esta base
de datos también nos facilita, mediante las consultas
pertinentes, realizar instrumentos de descripción, útiles
tanto para el futuro personal del archivo como para los investigadores,
como son los diferentes índices (cronológico,
por notarios …).
Por último, el cuarto pilar consistió en dar una
signatura definitiva, en número currens, a cada legajo
y su ubicación en el archivo notarial.
¿Qué valor pensáis que tiene
este fondo documental para la investigación de la historia
de la comarca?
La riqueza de este fondo documental es incalculable debido al
número de protocolos que contiene y a su cronología,
a lo que se une el hecho de tratarse de una documentación
inédita ya que, por su ubicación y falta de ordenación
y descripción, no ha podido ser consultada por los investigadores,
siendo su existencia desconocida por una gran parte de la comunidad
investigadora.
Los protocolos notariales constituyen fuentes indispensables
para llegar a conocer la sociedad y cultura ya que, en ellos,
queda escrita buena parte de la vida económica, social,
religiosa y artística de una colectividad. Sus fondos
son elementales para conocer la cultura social de una época
gracias a los inventarios de bienes, las cartas de recibo de
dote y los propios testamentos. A través de tales documentos
se ponen de manifiesto el ajuar de una casa (mobiliario, útiles
y ropa de uso doméstico), la indumentaria masculina y
femenina, los cambios producidos por la moda, adornos personales
e incluso instrumentos de trabajo.
En el terreno económico nos aporta información
sobre la agricultura (quiénes son los arrendatarios,
propietarios, tipos de contratos...), la artesanía-industria
(variedad de oficios, producción, organización
de corporaciones, contratos de aprendizajes...) y el comercio
(acuerdo entre individuos para emprender negocios -asociaciones
y compañías-, préstamos ...).
En el ámbito social nos ofrece conocimientos sobre el
estado personal (emancipación, manumisión, adopción,
tutela), las relaciones familiares (esponsales, matrimonio,
separación de bienes, hermandad de bienes, arras, dotes...)
y la estratificación social.
No hay que olvidar que, debido a que la religiosidad estaba
asociada fuertemente a todos los aspectos de la vida en el Antiguo
Régimen, a través de los documentos obtenemos
noticias sobre las fiestas, exequias y solemnidades que nos
hablan de la religiosidad del momento. También son importantes
los datos aportados para la Historia del Arte pues a través
de los contratos de obras se pueden hallar la autoría
de obras anónimas o atribuidas y datos concretos sobre
la vida de los artistas.
No queremos acabar sin resaltar la importancia que tiene estos
fondos dentro de estudios tales como los diplomáticos
y jurídicos, ya que pueden dar a luz nuevos datos sobre
el funcionamiento y desarrollo de la institución notarial.
Y también la información obtenida de la actividad
judicial que tenían los escribanos públicos de
esta provincia.
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¿En
qué estado encontrásteis el archivo de protocolos?
Este fondo se encuentra actualmente en una de las dependencias de
la notaría que regenta don Pedro Antonio Mateos Salgado.
La documentación está dispuesta en estanterías,
sin responder a ninguna clasificación, producto del traslado
a que se vio sometida desde la antigua Casa de la Cultura de Posadas.
Los legajos se encuentran, en general, en un mal estado de conservación
producto de su estancia en la Casa de la Cultura y en un patio de
una casa de vecinos –según nos han informado- donde
estuvieron apilados al aire libre, en contacto con animales y sufriendo
varias inundaciones. Producto de todo ello, los legajos presentan |
heridas producidaspor humedades, hongos, bacterias y anóbidos
(bien las galerías que hacen o corriendo entre los folios)
e incluso telarañas y excrementos de aves y roedores; algunos,
por esta mezcla de agua y tinta de la escrituras, se han hecho un
verdadero bloque compacto que es imposible de abrir hasta que los
restauradores encuentren un medio para ello y, en otros, encontramos
muestras de cómo los ratones hicieron allí sus nidos,
destruyendo las hojas con sus incisivos.
Por el contrario, también encontramos legajos que presenta
un buen estado de conservación, creemos que porque ellos
tuvieron el privilegio de no ser atacados por la humedad ni por
esta flora y fauna archivística.
¿En qué ha consistido vuestra labor como
especialistas en archivística y documentación?
Al ver la situación en la que se encontraba el depósito,
realizamos un proyecto estructurado en cuatro fases.
La primera iba encaminada a saber qué contenía ese
depósito, por lo que decidimos hacer un inventario somero
y provisional que nos indicara el número total de legajos
que íbamos a tratar y el porcentaje generado por cada localidad.
Otro factor que hacía primordial tener este inventario provisional
fue la imposibilidad de trabajar en la notaría por falta
de espacio, de manera que hemos tenido que llevar, gradualmente,
la documentación a una de las oficinas del Ayuntamiento de
Posadas. Allí la tratamos y, una vez que han sido metidas
en sus respectivas cajas, la devolvemos al archivo de la notaría.
El segundo paso, y uno de los más delicados, consistió
en la limpieza y protección de los legajos para su ubicación
en cajas. Esta tarea conllevó también la limpieza
de las estanterías y del recinto donde se encuentra depositada
la documentación. Con esta limpieza de los legajos pretendemos
frenar el deterioro en que se encontraban los legajos y con la protección,
mediante papel tisú y cartulina, prevenir que la contaminación
pase a aquellos legajos que estan mejor conservados.
El tercer paso, a la limón con el segundo, consiste en una
descripción física y del contenido de cada legajo,
que queda reflejado en un inventario somero y cuidadoso, al que
se podrá acceder bien de forma impresa o bien a través
de la base de datos que hemos creado, a semejanza de la usada en
el Archivo Histórico Provincial de Córdoba para mantener,
así, una normalización. Esta base de datos también
nos facilita, mediante las consultas pertinentes, realizar instrumentos
de descripción, útiles tanto para el futuro personal
del archivo como para los investigadores, como son los diferentes
índices (cronológico, por notarios …).
Por último, el cuarto pilar consistió en dar una signatura
definitiva, en número currens, a cada legajo y su ubicación
en el archivo notarial.
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¿Qué
valor pensáis que tiene este fondo documental para la investigación
de la historia de la comarca?
La riqueza de este fondo documental es incalculable debido al número
de protocolos que contiene y a su cronología, a lo que se
une el hecho de tratarse de una documentación inédita
ya que, por su ubicación y falta de ordenación y descripción,
no ha podido ser consultada por los investigadores, siendo su existencia
desconocida por una gran parte de la comunidad investigadora.
Los protocolos notariales constituyen fuentes indispensables para
llegar a conocer la sociedad y cultura ya que, en ellos, queda escrita
buena parte de la vida económica, social, religiosa y artística
de una colectividad. Sus fondos son elementales para conocer la
cultura social de una época gracias a los inventarios de
bienes, las cartas de recibo de dote y los propios testamentos.
A través de tales documentos se ponen de manifiesto el ajuar
de una casa (mobiliario, útiles y ropa de uso doméstico),
la indumentaria masculina y femenina, los cambios producidos por
la moda, adornos personales e incluso instrumentos de trabajo.
En el terreno económico nos aporta información sobre
la agricultura (quiénes son los arrendatarios, propietarios,
tipos de contratos...), la artesanía-industria (variedad
de oficios, producción, organización de corporaciones,
contratos de aprendizajes...) y el comercio (acuerdo entre individuos
para emprender negocios -asociaciones y compañías-,
préstamos ...).
En el ámbito social nos ofrece conocimientos sobre el estado
personal (emancipación, manumisión, adopción,
tutela), las relaciones familiares (esponsales, matrimonio, separación
de bienes, hermandad de bienes, arras, dotes...) y la estratificación
social.
No hay que olvidar que, debido a que la religiosidad estaba asociada
fuertemente a todos los aspectos de la vida en el Antiguo Régimen,
a través de los documentos obtenemos noticias sobre las fiestas,
exequias y solemnidades que nos hablan de la religiosidad del momento.
También son importantes los datos aportados para la Historia
del Arte pues a través de los contratos de obras se pueden
hallar la autoría de obras anónimas o atribuidas y
datos concretos sobre la vida de los artistas.
No queremos acabar sin resaltar la importancia que tiene estos fondos
dentro de estudios tales como los diplomáticos y jurídicos,
ya que pueden dar a luz nuevos datos sobre el funcionamiento y desarrollo
de la institución notarial. Y también la información
obtenida de la actividad judicial que tenían los escribanos
públicos de esta provincia.
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