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La Gestión del Urbanismo. Calles Feria y Castelar.
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Hace algún tiempo
que diversas cuestiones relativas al ordenamiento urbanístico
de nuestra localidad atraen la atención de los ciudadanos.
No es de extrañar, siendo como son asuntos que nos afectan
a todos por su capacidad para intervenir en el diseño del
pueblo o ciudad en que vivimos.
En los últimos
meses hemos asistido a las controversias suscitadas entorno al
eje formado por la calle Feria y calle Castelar. El equipo de
gobierno quería peatonalizar las dos calles, así
lo manifestaban en su programa electoral. Por su parte, los comerciantes
se oponían a ello, veían en esta medida un peligro
para sus negocios. Mientras tanto, la colocación de los
pivotes fue el detonante de una dura polémica que no se
resolvió hasta comienzos del verano. Durante los pasados
meses de julio y agosto se llegó a un acuerdo con el que
se conseguía una solución al problema.
Las características de las cuestiones tratadas en este
debate entran de lleno en el ámbito de los intereses de
Saxoferreo, motivo por el cual nos parece oportuno exponer y compartir
con todos los palmeños algunas consideraciones que estimamos
de gran importancia.
Nuestra reflexión se centra en torno a dos bloques de interés:
por un lado, la forma en que se ha abordado la cuestión
y por otro, el contenido de los acuerdos alcanzados.
En nuestra opinión, la forma en que se ha intentado solucionar
el problema no es la más adecuada. Entendemos que las cuestiones
sobre las que se está tratando son de interés general
y afectan a todos los ciudadanos de Palma del Río. Calle
Feria y calle Castelar constituyen uno de los ejes principales
que vertebran el urbanismo de nuestro pueblo. Su historia las
ha convertido en uno de los centros de referencia desde el punto
de vista económico, social y cultural. Cuando el núcleo
urbano se extendió más allá de las murallas,
la calle Feria fue el eje que sirvió para articular un
urbanismo en continua expansión, que dio lugar a lo que
hoy es el centro histórico de Palma. En el año 1451
el rey Juan II concedió al pueblo una Feria anual que aglutinase
buena parte de las transacciones comerciales de la zona. La calle
Feria pasó a ser el centro del comercio local y comarcal.
Tantos años de historia han ido dejando en estas calles
huellas que conforman parte de las señas de identidad de
lo que hoy somos y nos proporcionan valiosos elementos de vivencias
colectivas que refuerzan nuestro sentido de pertenencia a una
comunidad. Por ello, creemos que cuando se está debatiendo
sobre el futuro de tan significativo lugar somos todos los palmeños
los que tenemos derecho a participar y opinar sobre el diseño
que condicionará su futuro, nuestro futuro. Todos los ciudadanos
tenemos derecho a exponer nuestros criterios sobre cómo
debe ser el pueblo en el que queremos vivir. Reducir el dialogo
a un sector social tan concreto como el de los comerciantes de
la zona nos parece insuficiente, por cuanto supone empobrecer
las múltiples facetas de la cuestión, al limitarla
tan sólo a parte de su vertiente económica.
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Consideramos
que es el momento de abrir un foro de diálogo en el que esté
presente todo aquel que tenga algo que decir al respecto.
Por cuanto se refiere al contenido del acuerdo alcanzado, también
queremos manifestar nuestra opinión, a tenor de lo aparecido
en la prensa. En ella podemos leer titulares como los siguientes:
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El alcalde, Salvador Blanco “también ha anunciado que
el PGOU contemplará una nueva regulación de casas
protegidas…” Diario Córdoba, 27 de
julio de 2001.
“El futuro PGOU incluirá, si se aprueba finalmente,
una normativa más flexible para efectuar reformas en las
casas protegidas…” ABC, 27 de agosto de
2001.
En la actualidad son ocho las casas que aparecen protegidas en las
Normas Subsidiarias de Planeamiento Urbanístico vigente en
Palma del Río. Reciben la catalogación de bienes de
Interés Singular por reunir en ellas una serie de características
que las hacen depositarias de unos valores arquitectónicos
importantes. Cuentan todas ellas con una altura de dos plantas y
suponen un valioso legado histórico. No entendemos, a fuerza
de no querer ser maliciosos, cómo es posible plasmar en un
acuerdo la intención de revisar la normativa vigente para
hacerla más flexible de cara a intervenir en esos bienes.
Es decir, comerciantes de la zona centro y Ayuntamiento ya tienen
una opinión formada respecto a cual va a ser su postura de
cara a las directrices que va a marcar el futuro Plan General de
Ordenación Urbana. ¿En base a qué criterios
les parece que no son válidos los principios que rigen las
Normas Subsidiarias actuales, ya de por sí bastante flexibles?.
¿Quizás opinan que han perdido estas casas parte de
su valor arquitectónico, histórico o cultural?. Si
por el contrario, su valor prevalece, ¿no sería más
lógico pensar en acciones que potenciaran esos valores?.
¿No habrá que buscar fórmulas para que sus
actuales propietarios se impliquen en la conservación de
estos inmuebles, motivo de orgullo y dejen de verlos como una carga
difícil de llevar?. La solución no puede venir de
un compromiso que permita legalizar intervenciones que destruyan
el Patrimonio Cultural. En esa dinámica se ha caído
reiteradamente y sus consecuencias las pagamos todos.
El acuerdo recoge también otras cuestiones no menos importantes:
“…el convenio incluye un punto en el que el Ayuntamiento
se compromete a conseguir una mayor edificación para esta
zona”. Diario Córdoba, 24 de agosto de
2001.
“El Ayuntamiento ha tenido que acceder a las peticiones de
los comerciantes de que el futuro Plan General de Ordenación
Urbana permita la construcción de una tercera planta…”.
ABC, 24 de agosto de 2001.
Tenemos que mostrar aquí nuestro más completo desacuerdo
con estas pretensiones. No nos cansaremos de repetirlo, calle Feria
y calle Castelar forman un eje básico del planeamiento urbanístico
del centro histórico de Palma. Todas las calles de este conjunto
están formadas por casas de una o dos plantas. La vivienda
tradicional en Palma del Río nunca ha tenido tres plantas.
Casas de vecinos y viviendas unifamiliares, responden a una tipología
de uno o dos niveles. La introducción de una tercera planta
va unida aquí a un concepto moderno de edificios de múltiples
viviendas que rompería la unidad que hoy tiene el casco antiguo.
Existe mucho suelo urbano en otras zonas de nuestro pueblo donde
se está edificando con estos criterios de modernidad. ¿Por
qué hemos de empeñarnos en romper la imagen palpable
de lo que es nuestra historia?. Los desafortunados ejemplos de edificios
con tres plantas que hoy tenemos en esta zona, siempre han sido
asociados con intervenciones urbanísticas producidas en momentos
en los que la especulación y la falta de instrumentos de
planificación urbanística hicieron posible tales actuaciones.
Estas intervenciones agredieron y desdibujaron una unidad urbanística
que todavía hoy padecemos. |
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Las
Normas Subsidiarias de Planeamiento Urbanístico, hoy en vigor,
vinieron a establecer unos principios generales que, con mayor o
menor fortuna, han garantizado la salvaguarda de unos intereses
colectivos irrenunciables. En base a ellos la calle Feria aparece
protegida con una figura especial denominada Conjunto de interés
ambiental, por considerar que reúne una serie de características
arquitectónicas, urbanísticas e históricas
que le confieren una unidad básica dentro del esquema de
diseño general del pueblo. |
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En este contexto las dos plantas de edificación tienen una
importancia primordial. ¿Debemos pensar que estos criterios
ya no son válidos?.
Imaginémonos por un momento cómo quedarían
las casas protegidas de la calle Feria rodeadas de edificios de
tres plantas. Perderían mucho de su valor. ¿Se imaginan
la iglesia de Santo Domingo rodeada de bloques de tres plantas?.
De un tiempo a esta parte, el equipo de gobierno del ayuntamiento
quiere aparecer como el paladín de la defensa de nuestro
Patrimonio Histórico. ¿Cómo se corresponde
esa intención con la firma de este acuerdo?. ¿Cómo
se entiende que se quiera potenciar el turismo cultural en nuestro
pueblo y que, por otra parte, se estén acometiendo actuaciones
que están encaminadas a destruir parte de lo que tendríamos
que enseñar a esos visitantes?. ¿Está el Ayuntamiento
buscando, con este acuerdo, el interés de la comunidad?.
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