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Miembros
de Saxoferreo visitan EMERITALIA |
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Tras
la amable invitación que Pilar Caldera -responsable del Area
de Didáctica del Museo de Arte Romano de Mérida- realiza
a Saxoferreo, nuestra asociación organiza un viaje a Mérida
que tiene lugar durante los días 12 y 13 de agosto de 2000.
Se visitan los monumentos más señeros de la ciudad,
así como el maravilloso Museo de Arte Romano que encierra,
en un admirable edificio diseñado por Moneo, un verdadero
tesoro patrimonial digno de ser visitado. Visita obligada fue también
el pórtico del foro, donde se estaba llevando a cabo una
actividad denominada “EMERITALIA”. En ella, a lo largo
de 55 días (del 7 de julio al 31 de agosto), se recrea la
vida cotidiana de la ciudad de Mérida hace más de
dos mil años, cuando era la espléndida colonia de
Augusta Emérita.
EMERITALIA se sitúa en los años centrales del siglo
II d. C., época de florecimiento de esta próspera
ciudad. Durante el tiempo que allí estuvimos conocimos a
ricos patricios de mullida existencia; a Rufo, el médico
más afamado de la ciudad; a Locuta, conocedora de pócimas
y remedios; a Citérides, la bella y rica meretriz; a Pantagathus,
que regentaba la barbería más famosa del lugar; a
Felicio, el aguador que repartía agua y cotilleos entre los
paseantes y a muchos otros personajes que traían ante nosotros
los sucesos cotidianos de la ciudad. Hicimos un recorrido por la
artesanía, expuesta en los tenderetes de las tabernae (tiendas);
nos acercamos a la sofisticada gastronomía romana, deleitándonos
con recetas históricas que nos introdujeron en los “pucheros”
de antaño; asistimos a celebraciones festivas alegres y bulliciosas,
en las que eran protagonistas indiscutibles la música, el
teatro y la danza; a la recreación de una escuela de enseñanza
primaria; a entretenimientos como la lucha de gladiadores o a los
ritos funerarios del mundo mediterráneo antiguo.
Fueron dos días inolvidables que esperamos poder repetir
en otra ocasión. Si alguno de ustedes se anima a acompañarnos,
sólo tiene que hacérnoslo saber. |
Saxoferreo
galardonado con el premio
Al-Andalus de la Cultura 1999 |
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| El
comité organizador de estos premios decidió otorgar
el Al-Andalus de la Cultura a nuestra asociación, debido
a su labor en los campos de la difusión, didáctica
y puesta en valor del Patrimonio Histórico de Palma del Río,
así como al papel que viene desempeñando, desde su
fundación, en el ámbito de la cultura palmeña.
En el acto de recogida de los premios, celebrado en el Hotel Castillo
en Febrero del año 2000, representaron a nuestra asociación
su Presidente Juan Ruiz Valle y la Vocal de Imagen Ana Moreno Carmona.
En su discurso de agradecimiento, el presidente de Saxoferreo aludió
al lugar relevante que ocupa el Patrimonio Cultural en nuestra sociedad,
a la necesidad de conservarlo, conocerlo y difundirlo y al compromiso
ineludible de asegurar una eficaz y correcta intervención
sobre los bienes culturales. Cerró su intervención
Juan Ruiz con un repaso al quehacer de la asociación en la
divulgación y estudio de nuestro Patrimonio e Historia Local;
un agradecimiento a la excelente acogida que, en nuestra población,
siempre han tenido las iniciativas y proyectos culturales que Saxoferreo
ha puesto en marcha y el deseo, compartido por todos los socios,
de continuar en la tarea que, desde su fundación se propuso
esta asociación. Desde estas páginas queremos reiterar
nuestro reconocimiento al comité organizador por la concesión
de este galardón.
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Saxoferreo
visita la exposición "LOS OMEYAS" |
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El
15 de septiembre de 2001 la asociación Saxoferreo organizó
un viaje cultural a Córdoba para ver la Exposición
“Los Omeyas”. Levantada en el corazón de Madinat
al-Zahra, la que fue imponente ciudad califal, esta exposición
contenía interesantes muestras de lo que significó
la cultura andalusí. Además de exhibir los ámbitos
de su cultura material, se intentaba resaltar la proyección
social del yacimiento de Madinat al-Zahra, que pretende consolidarse
como un centro de investigación para el estudio del califato.
La exposición constaba de dos salas en las que se contenían
ejemplos señeros de la arquitectura, las artes decorativas,
la literatura, la ciencia y, en definitiva, todas aquellas piezas
que podían rememorar, de alguna forma, lo que significó
toda una época y una cultura. Bien es verdad que se echaba
de menos un mayor interés por contextualizar los objetos
allí expuestos, con la finalidad de que no quedase la exposición
meramente en eso: una colección de elementos materiales que
poco o nada pueden decir al profano que allí acude esperando
comprender qué fue y qué significó la cultura
Omeya. |
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